domingo, 11 de diciembre de 2016

Querida ausencia:
Te regalo mis domingos, ese puto día en que como nunca me acompañas las 24 horas, añorando los domingos de entonces, cuando la nada era la felicidad extrema.
Mis noches de insomnio, cuando estiro la mano y estas ahí convertida en una silueta difusa, ausente, extraña.
Te regalos todas mis duchas, y el mantra que recito en ellas "llévate la pena y el miedo, límpiame de rencor".
Ay Ausencia, trata de volver un segundo y llévate contigo las horas blancas, los besos que aun te esperan, los abrazos, los brazos y las piernas. Llévate las fracturas que dejaste, la sal de mis cicatrices, la lava de mis besos.
Si supieras lo que hablo contigo, las horas que dedico a contarte todo. Te hablo de mi nuevo amor y de otro que aun va conmigo, los libros que he leído y las películas que me faltan por ver.
Cada tarde, cuando el sol comienza a descender y el cielo parece una fiesta de colores te instalas a mi lado. Trato de no hacer ruido, de pasar desapercibida, pero ahí estas ausencia. Coronando tu día con lo mejor que sabes hacer, silencio.
Y es que tienes tanta fuerza que suelo creer que ganarás la batalla, apareces cuando por fin siento que te has ido. En medio de un beso lleno de deseo, en el café de la mañana, hasta en la brisa que entra por la ventana en las noches calurosas.
Extraño tanto cuando eras presencia, no me gusta querida ausencia que vayas ganando terreno y sin embargo te agarro con dientes y manos para que no te me escapes. Es lo que queda, lo único que queda eres tú, ausencia, pero cada día me desesperas más. Me quitas ganas y energías. Me encierras en una cárcel donde no quiero estar, pero tampoco quiero dejarte ir. Que enfermizo esto de evocarte y rendirte pleitesía, de hacerte real y por lo tanto necesaria.
Te regalo el silencio que te nombra, la soledad de mis horas, el miedo del mañana.
Te regalo lo que quieras, el mundo entero; las palomas de los parques, los besos en los terminales de buses, los besos de buenas noches, las gotas de las lluvias, los fuegos artificiales y las carreteras, te regalo todo...pero no sigas ahogandome, querida ausencia

4 comentarios: